Suecia, un peligro conocido
Con esas cualidades ha conseguido el combinado nórdico hacerse respetar en las fases de clasificación, donde ha demostrado una fortaleza de hierro para llegar a la meta de las fases finales. Es Suecia un clásico en los últimos grandes eventos, aunque quizá le falte dejarse ver en ellos.
Y con esa idea viajará el próximo verano el combinado de Lars Lagerback a Austria, con la intención de sumar rondas y alcanzar la más lejana posible.
Deberá contar para ello Lagerback con su figura más emblemática, con la imagen de su selección: Zlatan Ibrahimovic, quien explotó como una estrella en la Eurocopa de 2004 en Portugal y que, a pesar de las diferencias con su entrenador, es el jugador más carismático y auténtico referente de los suecos.
En Portugal dejó Ibrahimovic un soberbio tanto de espuela ante Italia, lo que le valió su fichaje por la Juventus. En Italia, impresionó en la primera campaña, pero defraudó en la segunda, en parte por la decisión de Fabio Capello de alejarlo del área.
Pero tras el descenso administrativo del club turinés, Ibrahimovic se marchó al Inter de Milán, donde definitivamente se ha confirmado como un gran delantero. De carácter complicado, Ibrahimovic es imprevisible, pero en la Eurocopa tendrá, posiblemente, su última gran ocasión de hacer algo grande con la selección.
Además de Ibrahimobvic, Suecia tendrá piezas importantes en el centrocampista del Arsenal Fredrik Ljungberg, quien, aunque atraviesa actualmente por un estado de baja forma, aporta talento al equipo, así como Kim Kaellstroem, Johan Elmander y Tobias Linderoth, uno de los creadores en el centro del campo y eje del juego de su equipo.
La responsabilidad de marcar goles recae, además de en Ibrahimovic, en el veterano Marcus Allbaeck (Copenhague), un delantero muy batallador, con un buen juego de espaldas a la portería, poderoso por arriba y oportunista.








